El riesgo suicida afecta a uno de cada cuatro estudiantes marroquíes
En Marruecos, casi uno de cada cuatro estudiantes presenta un riesgo suicida en el mes previo a una encuesta realizada a 1.191 jóvenes de la Universidad Abdelmalek Essaâdi. Entre ellos, la mayoría se clasifica como de bajo riesgo, pero algunos requieren atención psiquiátrica urgente. Esta realidad pone de manifiesto una crisis silenciosa entre los jóvenes adultos, que a menudo enfrentan desafíos psicológicos y sociales poco conocidos.
Los resultados revelan que el consumo de cannabis multiplica por más de cuatro las probabilidades de presentar un riesgo suicida. Esta relación se explica por los efectos del cannabis en el cerebro, especialmente en los receptores que influyen en el estado de ánimo y el comportamiento. Los estudiantes solteros también parecen más vulnerables, con un riesgo casi tres veces mayor que el de los estudiantes casados. El matrimonio, a menudo percibido como una fuente de estabilidad emocional y financiera, parece desempeñar un papel protector en este contexto.
Los antecedentes familiares de trastornos psiquiátricos también aumentan la probabilidad de pensamientos suicidas. En una sociedad donde la salud mental sigue estigmatizada, crecer en un entorno marcado por enfermedades psíquicas puede agravar el sentimiento de angustia. Las violencias físicas y sexuales sufridas durante la infancia o la adolescencia dejan huellas profundas. Las víctimas suelen desarrollar una mayor tolerancia al dolor y un menor miedo a la muerte, lo que puede favorecer conductas autodestructivas.
Los estudiantes que han sufrido agresiones físicas o sexuales muestran un riesgo aumentado del 40 al 50 %. Estas violencias, a veces normalizadas en ciertas culturas como métodos educativos, tienen consecuencias duraderas en la salud mental. En Marruecos, están surgiendo iniciativas para combatir estas prácticas, pero su impacto sigue siendo limitado frente a tradiciones arraigadas.
Este estudio subraya la urgencia de actuar. Los campus deberían reforzar la detección de estudiantes en dificultad y ofrecer espacios de escucha accesibles. La prevención también debe incluir campañas de sensibilización para romper el tabú en torno a la salud mental y las adicciones. Por último, un acompañamiento específico para las víctimas de violencias podría reducir significativamente los riesgos.
Bibliographie
Source du rapport
DOI : https://doi.org/10.1186/s12982-026-02124-5
Titre : Suicidal risk and psychosocial factors among Northern Moroccan university students
Revue : Discover Public Health
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Mohjat Belaatar; Adil El Ammouri; Adil Najdi